Aprendiendo de la discapacidad

Hace un año tímidamente decidí hacer el maratón de Chicago en el año 2017, no imaginaba que iban a darme el cupo pero así fue. En diciembre 2016 me confirmaron mi cupo y ahí me di cuenta de la gran responsabilidad de este desafío y decidí lograrlo! y en este viaje encontré el apoyo del deportólogo Dr. Mario Ochoa quien me enseña cada día a ser deportista.
Para empezar ahora sé que ser deportista es muy sacrificado, debes tener horarios, entrenar fuerte, alimentarte bien, dormir bien y casi volverte un solitario por así decirlo. Si a esto le sumas que eres una persona con discapacidad sin experiencia en deporte de alto rendimiento la ecuación se vuelve más compleja, pero no imposible.
Llevo 8 meses en el proceso de aprender a ser deportista con discapacidad en el sentido
completo de la palabra. En este proceso he aprendido que debes tener prioridades y estas
prioridades a veces te llevan a hacer sacrificios para ganar algo mejor, la dedicación y
convicción que vas a conseguir avanzar un km más cada semana es tu día a día. Este camino como todos los deportistas saben no es fácil, he encontrado tristezas, alegrías, decepciones y lesiones. Ah las lesiones.. me han llevado dos veces a andar en muletas cosa que no hacía desde hace 7 años, pero ahora estoy aprendiendo a conocer mi discapacidad, a aceptarla y aprender a vivir con ella y agradezco a Dios y a la vida por este aprendizaje.
El aprender a caminar con prótesis y correr poco a poco fue un buen objetivo, pero ahora con la responsabilidad de un maratón tenía que salir de esa zona de “confort” y llevar mi mente, cuerpo y espíritu al límite.

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